Fundamentalmente, el agua no es un elemento deseado en líquidos hidráulicos y lubrificantes. Las elevadas concentraciones de agua, así como la presencia de partículas producidas por la fricción, pueden tener serios efectos adversos en el funcionamiento o incluso causar daños en grupos hidráulicos, bombas, válvulas, cilindros y máquinas.
El medidor de partículas de la gama LDP supervisa el grado de pureza o el nivel de contaminación de aceites, aceites hidráulicos y líquidos refrigerantes. El sensor de humedad en el aceite de la gama LDH mide la humedad relativa en el aceite.
Así, los sistemas contribuyen considerablemente al mantenimiento preventivo condicional y para evitar paradas.