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Sensores LDL: ejemplos de aplicación

Proceso CIP con productos lácteos

Una multinacional de productos lácteos (con fábricas en todo el mundo) se marcó el objetivo de optimizar su sistema de análisis de fluidos, en particular, en el proceso CIP.

  • Tasa de fallo de los sensores: 50%, unos 1.000 € por sensor.
  • Coste por parada de la producción: hasta 90.000 € por hora.

La multinacional implementó el LDL200 de ifm. En lugar de dos sensores (uno para el agua de enjuague con baja conductividad y otro para los detergentes con alta conductividad), el LDL200 cubre el rango de medición completo de los fluidos a medir.

  • Coste inicial inferior.
  • Requiere menos espacio.
  • Requiere menos mantenimiento y menos formación del personal.
  • Sin pérdida de señal debido a una resolución limitada.

Fue esencial verificar el proceso CIP y el proceso de enjuague para asegurar una alta calidad del producto final.

Salinidad del agua de refrigeración

Una gran planta de procesamiento de carne buscaba una solución para automatizar sus tanques de agua de refrigeración. Los tanques contienen una solución salina saturada empleada para bajar la temperatura del agua de refrigeración más de lo que es posible con agua normal. Dado que el agua de refrigeración está en contacto directo con el producto, se requiere una solución segura.

Anteriormente, se realizaban mediciones periódicas con salómetro manual en cada tanque de agua de refrigeración para poder ajustar después la concentración de sal. Este proceso implicaba mucho trabajo, ya que los tanques están distribuidos por toda la planta y sus valores de tendencia se basan en los productos cárnicos envasados de forma diferente y que requieren refrigeración. El personal de la planta ajustaba la concentración de sal manualmente y con mucho cuidado.

Una medición incorrecta o una concentración demasiado baja podría hacer que se congelara el tanque de agua o el sistema de refrigeración, con la consiguiente parada de la producción hasta que los tanques se descongelen de nuevo. Otro factor era la calidad del producto, ya que la solución salina también se utilizaba para dar aroma a ciertos alimentos. Por tanto, una desviación en la concentración afecta al sabor del producto. Además, el uso excesivo de sal supone un gasto innecesario de recursos y puede dar lugar a sedimentación u obstrucciones en el sistema.